TODO SOBRE LA INDUSTRIA DEL DEPORTE

jueves 16 julio 2026

Todo sobre la industria del deporte

jueves 16 julio 2026
Trump con la copa del mundo FIFA

El mundial de Donald

El Mundial todavía no terminó. Pero ya tiene dueño fuera de la cancha: Donald Trump. FIFA quería plata. Trump quería show. Y ambos lo consiguieron.

Con sede en Estados Unidos, México y Canadá, esta edición 2026 es la primera de 48 selecciones. 104 partidos. Estadios de NFL. Recaudación récord antes de la final.
¿Casualidad? No. Hubo lobby, presión y mucho «America First». Desde 2018 Trump bancó la candidatura tripartita contra Marruecos. «Los que voten contra nosotros, que se atengan a las consecuencias», dijo en su momento. Ganó Estados Unidos. Y 8 años después cobró.

Más equipos, más negocio

48 países. Es el Mundial más grande de la historia.
La excusa: «globalizar el fútbol». La realidad: más partidos = más derechos de TV + más sponsors + más recaudación.
FIFA proyecta superar los 11.000 millones de dólares. El anterior en Qatar hizo 7.500 millones. El salto es Trump puro: marketing, estadios llenos, prime time en USA y presencia del gobierno en cada final.
Hasta hubo reuniones en Casa Blanca para «agilizar visas» y «seguridad para las delegaciones». Traducción: alfombra roja para que el Mundial sea un éxito diplomático y económico.

Trump con Infantino

Donald Trump y Gianni Infantino

La geopolítica en la cancha

Estados Unidos como vidriera: El país que miraba al fútbol de reojo ahora lo usa para mostrar poder blando. Trump en palcos, con presidentes de FIFA y de federaciones.
Expansión a 48: Le abrió la puerta a selecciones chicas de Asia, África y Concacaf. Más votos para FIFA, más mercado para USA.
El negocio: Patrocinadores americanos en todos lados. Apple TV, Adidas, Visa. Todo con sello USA.

¿Sirvió?

En lo deportivo: todavía se discute si 48 equipos bajan el nivel.
En lo económico: récord absoluto.
En lo político: Trump logró meter al fútbol en su agenda de poder.

Conclusión:

Esta Copa del Mundo no la ganará un país, un equipo o un técnico, la ganará un acuerdo geopolítico.
La mano de Trump se vio en la cantidad de equipos, en los estadios, en la plata y en cómo Estados Unidos entendió que el fútbol también es poder.
Cuando se apague la última luz del estadio, la FIFA va a contar billetes. Y Trump va a contar otro triunfo.