A pocos días de que vuelva a salir una lista de convocados, la primera tras el título mundial, el acuerdo por la continuidad del DT no termina de cerrarse. Es hora…
«Quedan cuestiones por cerrar». El acuerdo todavía no es acuerdo. Aunque se haya anunciado de manera imprevista allá por septiembre del año pasado (previo al Mundial), aunque el escenario esté dado para la continuidad, aunque exista ansiedad por anunciarlo antes de que sea oficial, Lionel Scaloni todavía no selló su renovación, que se cocina a fuego demasiado lento.
Lo que parecía un trámite (sobre todo después de la gloria conseguida), no era tan así. En ese momento, las diferencias estaban marcadas, y el tiempo que pasó sin resolución dejan en claro su veracidad. Y también, su complejidad. Porque a sólo 20 días de que la Selección campeona del mundo vuelva a tener una lista de convocados, le falta lo principal, acaso lo esencial: el DT.
Que Scaloni quiere seguir siendo el entrenador de la Selección, no hay dudas. Que no hay ninguna otra oferta (aunque podría tener varias) que lo saca de ese objetivo, también. El DT, continuamente, da señales de que su meta es disfrutar de los logros conseguidos y seguir con un proyecto que arrancó con incertidumbre y terminó con la Selección campeona de América después de 28 años y del mundo, después de 36.
